Todo lo que tienes que saber sobre la píldora anticonceptiva

Medicos Obstetricia Ginecologia, Fernando Martin Caballero

Tiene una eficacia de casi el 100%, pero también efectos secundarios que hay conocer

Cuando es conveniente tomar la píldora y cuándo no Alex Rivera

Muchas mujeres toman la píldora sin ningún problema. Es más, se favorecen de algunos beneficios añadidos, además de su alta eficacia anticonceptiva. Quizá puedan sufrir algunas molestias durante los primeros meses, como dolor de cabeza, cambios de humor, un ligero aumento de peso o del sangrado menstrual. Sin embargo, estos síntomas son leves y desaparecen una vez que el cuerpo se adapta al medicamento.

Los anticonceptivos orales, más conocidos como la píldora, son un método seguro y reversible, que, tomados de manera correcta, tienen una eficacia contraceptiva cercana al 100%. Están compuestos por hormonas sintéticas semejantes a las femeninas (estrógenos y progesterona), en diferentes dosis y presentaciones su mecanismo es inhibir la liberación de las hormonas responsables de la ovulación. Para entendernos, la píldora ‘engaña’ al cerebro, haciendo que este no produzca el estímulo hormonal necesario para la ovulación, resume en otras palabras la Dra. Carmen Martín Blanco, ginecóloga del Hospital de Nuestra Señora del Rosario. Sin óvulo para fecundar, no hay embarazo. Pero además, otorga unas características en el útero que lo hacen impenetrable para los espermatozoides. Es decir, con la píldora no hay ovulación y tampoco se presentan las condiciones para la fecundación.

Sus efectos positivos

Además de la contracepción, la doctora nos explica que la píldora disminuye el dolor y el sangrado de la menstruación y produce una regularización del ciclo, mejora el acné y el exceso de vello (hirsutismo). Además, se ha visto que los embarazos ectópicos entre las usuarias se da muy excepcionalmente. Por otro lado, los anticonceptivos hormonales aumentan la densidad ósea, por lo que producen un efecto protector sobre el hueso, al estabilizar los niveles de estrógenos en la sangre».

Tres tipos de píldora

Gracias a la investigación y la tecnología, a lo largo de los años, la píldora se ha ido perfeccionado cada vez más, buscando siempre mayor eficacia e inocuidad. Así, se pueden distinguir sobre todo tres tipos de píldora, en función de la composición hormonal, la dosis y la pauta de administración. «Así, existen múltiples formulaciones, de manera que existe un gran abanico de oportunidades para tomarla«.

Combinada: formada por componentes de acción semejante a los estrógenos y a la progesterona.

Progestágena: posee solamente el componente similar a la progesterona, sin estrógenos, por lo que es posible tomar incluso durante la lactancia.

De emergencia: no es para ser utilizada de forma habitual y su eficacia se limita a las primeras 72 horas.

Efectos secundarios: poco frecuentes, pero a tener en cuenta

Pero la píldora no deja de ser un medicamento. Y como tal, no está libre de efectos secundarios. Por lo tanto, como medida de precaución, las mujeres debemos estar informadas acerca de sus potenciales riesgos. «Dentro de los efectos secundarios de la píldora, pueden aparecer efectos menores o leves como cefaleas, manchados irregulares, náuseas o vómitos, dolor mamario, retención de líquidos, disminución de la líbido, por ejemplo», señala la Dra. Martín Blanco. Pero también, aunque en mucha menor frecuencia, pueden aparecer otras consecuencias, especialmente en mujeres que cuentan con antecedentes de algunas enfermedades como cardiovasculares, diabetes o hipertensión. Esto no quiere decir que la píldora desarrolle estas afecciones sino que aumentan los factores de riesgo, es decir, que se dan más condiciones para sufrirlas. Y un dato a tener en cuenta: el tabaco potencia estos riesgos colaterales. Si bien no hay que asustarse, es bueno saber cuándo estamos preparadas para tomar la píldora y cuándo no.

Piedras en la vesícula

Existe la creencia de que existe mayor posibilidad de producir piedras en el riñón, pero ese riesgo no es real. Sin embargo, sí hay riesgo de crear piedras o cálculos en la vesícula biliar, ya que los estrógenos aumentan la secreción biliar de colesterol, confirma la ginecóloga.

Trombosis

Pese a que es raro e infrecuente en mujeres jóvenes en edad fértil, la formación de trombos o coágulos en las arterias y venas es un riesgo que está ligeramente aumentado en los primeros meses de toma. Incluye el tromboembolismo venoso o enfermedad tromboembólica venosa, especialmente la pulmonar. La Fundación Española del Corazón hace mención a un estudio de la Universidad de Copenague, que constata que las mujeres de entre 15 y 49 años que usan la píldora como método anticonceptivo tienen tres veces más riesgo de sufrir una trombosis que no. También es cierto que esto ocurre más a menudo en quienes presentan problemas vasculares o de corazón previos. Los anticonceptivos orales favorecen la formación de trombos por su efecto sobre la coagulación, aunque afortunadamente dicho efecto ha ido disminuyendo tras la aparición de nuevos anticonceptivos.

Hipertensión

La doctora indica que este riesgo también está ligeramente aumentado así como los eventos vasculares, incluido el infarto agudo de miocardio o accidente cerebrovascular, sobretodo en aquellas pacientes fumadoras o hipertensas mal controladas o con patologías que aumenten el riesgo de enfermedad cardiovascular o de formar coágulos en la sangre.

Diabetes

Según la Asociación Americana de la Diabetes, la píldora anticonceptiva puede aumentar el nivel de glucosa, especialmente en mujeres ya diagnosticadas como diabéticas, en las que se puede producir alguna complicación. Hay investigaciones que han sugerido que este método anticonceptivo hormonal podría provocar el desarrollo de diabetes gestacional.

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Cáncer

Depende de qué tipo. Lo cierto es que hoy en día continúa siendo un tema de debate, porque hay estudios que concluyen que la píldora tiene alguna relación con el cáncer de mama, pero hay otros que la descartan. Más evidencia tiene su vinculación con el cáncer de cuello uterino, «que se encuentra muy ligeramente aumentando en mujeres que han tomado la píldora durante más de 5 años, pero este riesgo es muy pequeño y se reduce en cuanto se deja de tomar«, subraya la especialista. Pero, la Dra. Martín nos cuenta también que, por otro lado, «los anticonceptivos hormonales han demostrado presentar un efecto protector en endometrio y ovario, reduciendo el riesgo de cáncer en un 50%».

Atención si eres fumadora

Y si fumas, has de tener cuidado, no solo por los nefastos efectos del tabaco, sino porque este aumenta algunos de los riesgos de los anticonceptivos que hemos comentado antes. Debería quedar claro, en todas las mujeres fumadoras, que el tabaco aumenta el riesgo de trombosis de los anticonceptivos hormonales. Y se debe individualizar, a la hora de prescribir la contracepción hormonal, porque no es lo mismo una mujer sana fumadora de 24 años que una mujer de 40 años obesa y fumadora activa, destaca la Dra. Almudena Castro, presidenta de la sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). «El perfil de mujer que tiene mayor riesgo cardiovascular asociado a la contracepción hormonal suele corresponder al de una mujer fumadora», señala la Dra. Castro.

A partir de los 50, es mejor prescindir de ella

La doctora Martín Blanco es contundente: estos efectos colaterales mencionados no son habituales. Administrada la píldora de forma correcta, los anticonceptivos orales presentan una baja incidencia de estos efectos adversos. El anticonceptivo oral se recomienda principalmente en mujeres sanas, no fumadoras y menores de 35 años. No obstante, es fundamental la evaluación y asesoramiento médico de la paciente previa a la toma. A partir de los 50 años no se aconseja continuar con la toma debido a los cambios hormonales propios de la mujer, como la menopausia, «hacen que los beneficios pueden ser inferiores a los riesgos», como indica la doctora. Pero además «las mujeres, a mayor edad, puedes presentar más factores de riesgo cardiovascular y de cáncer».

Cuándo no conviene tomar la píldora

Se debe conocer si la mujer es fumadora, si tiene hipercolesterolemia o algún tipo de cardiopatía, si es diabética, si ha sufrido algún evento de trombosis, como una embolia pulmonar, por ejemplo, o enfermedades que favorezcan la formación de trombos, o que haya padecido un cáncer de mama o útero. Y tendrán que ser cautas y preguntar a su médico las mujeres obesas, con varices, migrañosas y que lleven mucho tiempo tomándolas. Por eso, la Dra. Martín Blanco sostiene que «lo principal es que se realice una buena historia clínica de cada paciente, que incluya información sobre antecedentes personales, familiares, prestando atención a posibles factores de riesgo cardiovascular, de diabetes, hipertensión…».